Lo peor ha pasado. La persona con quien planificamos envejecer ha decidido no amarnos más. Por cualesquiera motivos. Esto no importa ahora mismo. Solamente es que no nos sentimos bien con nosotros mismos. No sabemos que hacer.

Superar la ruptura de pareja

 

Es imposible pensar en empezar otra vez, pero yo lo he vivido y he aprendido algunos trucos para sobrellevarlo mejor y poder empezar de cero. Quizás algunos de estos sean inútiles para ti, pero ahí van:

1. Buscar a viejos amigos. Todos aquellos amigos para los que no tenías tiempo para cuando salías con tu pareja, están todavía ahí. Házles una llamada. Haz proyectos para películas, baile, cena – algo. Haz cosas que te causen ilusiones. Así no estarás todo el día y noche pensando en qué pasó. Dáte una razón para esperar el fin de semana – no temerlo. Si tus amigos son todo parejas, puedes conocer gente a través de internet que está en el mismo barco.

2. Encontrar algo que realmente te gusta hacerlo y hacerlo. ¿Recuerdas todas aquellas cosas que hacías antes de que te emparejases definitivamente? Bien, ellos nunca te dejaron, solamente los dejaste a un lado por hacer otras cosas. Ahora es el tiempo para recuperarlos – ir al cine, al gimnasio, chatear por internet, conocer gente realizando actividades de todo tipo…

3. Encontrar una actividad física que te guste. Cuando rompí, quise encontrar a solteros como yo, asi que comencé a jugar al balonvolea en una liga local. Después del juego durante casi dos años, me hago bastante bien. No soy una estrella, pero el gran ejercicio físico me dio una salida social,encontrar a la nueva gente era un aliciente para esperar el fin de semana.

4. Prepararse para la próxima vez. Una cosa que se aprende de una desintegración es las cosas que hiciste mal. Aunque también hubo cosas buenas. Los libros de autoayuda pueden ayudarte a superar esa crisis, dándote ejemplos de gente que también lo ha vivido y ha salido. Enseñan a ver la vida de modo más optimista.
Tú puedes seguir adelante. Puedes conocer a alguien, a lo mejor está a la vuelta de la esquina. No cierres tu corazón a conocer a esa persona, aunque tengas malas experiencias en el pasado cercano.