El día en que una pareja se sella su compromiso casándose pasa a ser automáticamente uno de los más importantes en la vida de los novios. Por eso, todo debe estar bien atado y salir a la perfección. A continuación te ofrecemos una pequeña serie de consejos a tener en cuenta en la planificación de un enlace matrimonial.

El primer consejo es planificarlo todo con la antelación suficiente. Sea una ceremonia civil o religiosa, habrá que reservar una plaza tanto en el lugar de casamiento como en el que se celebrará el banquete nupcial. Igualmente ocurre con fotógrafos, trajes, peluquería y maquillaje, detalles de recuerdo para invitados, alianzas o anillos, adornos florales… Todos estos trabajos suponen un tiempo que debe estar previsto para que llegado el día, todo esté en orden. Y qué decir del viaje o luna de miel, aunque sólo sea una pequeña escapada romántica.

Consejos para la preparación de una bodaOtra de las cosas que debe valorar la pareja antes de formalizar su unión es si desean firmar o no un acuerdo prematrimonial. A muchas personas les parece algo poco romántico pero luego se acaban arrepintiendo. La vida da muchas vueltas. Lo cierto es que en una pareja fuerte debe haber la suficiente confianza como para debatir esos temas. Que exista un preacuerdo o capitulaciones no quiere decir que haya falta de confianza en la pareja. Sólo se trata de un salvavidas que puede evitar muchos quebraderos de cabeza.

En cuanto a los invitados, lo más recomendable es hacer una lista que la pareja repase varias veces. Es mejor avisarlos con la máxima antelación posible. Normalmente los regalos de boda suelen ser costosos y para algunas personas puede suponer un problema encontrarse de golpe con un imprevisto así.

Una vez tengas la lista de invitados tendrás que preparar cosas como los detalles, el restaurante, el transporte… Sin duda lo que más controversia puede generar es la colocación de los comensales en el banquete. Normalmente se puede elegir entre mesas redondas de 6, 8 o 10 personas, o mesas alargadas. Eso se elegirá según el gusto de la pareja. Lo que sí es altamente recomendable es establecer el reparto de los sitios, extremando las precauciones para intentar no juntar a gente que no se conozca de nada o que (pasa hasta en las mejores familias) se lleven mal. Sobre todo evita que haya parejas con individuos separados, padres e hijos, hermanos, etc…

Ten en cuenta también las posibles alergias o intolerancias de tus invitados a la hora de elaborar el menú. Esto no quiere decir que tengas que ponerlo en función de estas personas. Seguramente el restaurante que elijas podrá preparar otra cosa rápidamente si algún comensal no puede comer algo de lo que incluyas en el menú, pero no está de más que en la cocina estén sobre aviso. La pareja elegirá si quiere un menú más o menos abundante, más o menos barato, pero hay que intentar que no haya sabores demasiado fuertes que puedan generar el rechazo de muchos.

Para elegir el sitio del banquete escoge varios de los que tengas buenas referencias y acude a una prueba. Pide que te enseñen también el salón que se va a usar (normalmente los grandes restaurantes tienen varios salones diferentes). Tampoco está de más que te enseñen la cocina y el resto de instalaciones, como aparcamientos, zonas de ocio, etc…

Si va a haber niños debes fijar un menú especial para ellos. Y también es recomendable contratar a algún animador o animadora que se encargue de hacer juegos y actividades con ellos.

A veces estos animadores van incluidos en los servicios de música para el baile. Últimamente se llevan más los DJ que podrá poner casi cualquier canción que le pidas. Son bastante más baratos que las orquestas tradicionales, y además pueden ofrecer más variedad en la música, de modo que mayores y jóvenes puedan disfrutar de un gran baile. De todos modos si eliges un DJ no está de más que lo avises si vas a querer alguna canción en especial, pero por lo general suelen tener un repertorio amplísimo en su mesa de mezclas.

A la hora de economizar trata de no hacerlo en el vestido de novia o en el traje de novio. Tampoco en el ramo. Es lo que al final, principalmente va a quedar para el recuerdo en fotos o vídeos.

Una vez llegue el día tendrás que poner en práctica el más importante de todos estos consejos: mantener la calma. Aunque no lo creas, tener un buen ánimo ese día será fundamental para que todo se desarrolle bien. En una boda siempre habrá detalles que se les escapen de las manos a los novios. Un día de lluvia o algo que se te olvide hacer… Es natural. Puede pasar. Pero los novios tendrán que abstraerse de todo eso. La tensión y los nervios pueden quedar inmortalizados en el álbum de fotos, y seguro que eso es algo de lo que te arrepentirías. Es importante que los novios se mentalicen para sonreír, aunque no apetezca. Cualquier atisbo de estrés tiene que desaparecer al menos por ese día. Para eso puede servir de gran ayuda delegar algunas responsabilidades, por ejemplo en los amigos más cercanos o las damas de honor, para que estén pendientes de si hubiera algún problema, custodiar regalos, controlar que los invitados estén a gusto, etc…

Otro problema muy común en las bodas es el de los zapatos. Para muchos novios y novias puede suponer un auténtico suplicio. No esperes al día de la boda para estrenarlos. Podrían causarte rozaduras y dolor. Lo mejor es comprarlos con anterioridad, untarlos con crema hidratantes (vale una crema de manos) y meterlos en el congelador dentro de una bolsa plástica, dejándolos toda una noche. Al día siguiente, tras dejarlos un par de horas a temperatura ambiente pruébatelos, y tenlos puestos por casa durante unas horas. Ojalá alguien me hubiera dado este consejo a mí!

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