La caspa es un problema dermatológico que afecta a mucha gente. No es especialmente grave, pero sí es molesto y antiestético, además de poder generar picores.

Las causas de la caspa pueden ser muy variadas. El estrés y el agotamiento, una mala alimentación, el mal cuidado del cuero cabelludo, o enfermedades como la psoriasis y la dermatitis seborreica,  son las más habituales. Caspa

Para empezar, debes saber que la caspa no se puede eliminar de forma definitiva. Puede ir y venir, pero lo que sí podremos hacer es controlarla y prevenirla siguiendo los siguientes consejos:

  • Enjuagues con romero o vinagre de manzana: Estos son sin duda los remedios naturales más eficaces. En el caso del romero habrá que hervir un poco de agua y echarle un puñado de romero machacado, dejándolo reposar un rato y eliminando el romero antes de su uso.
    Si lo que usamos es el vinagre, bastará con echar un chorrito disuelto en agua y aplicarlo después de aclarar el champú. Dejar actuar unos minutos y volver a aclarar.
  • Champús anticaspa: Usa marcas de confianza. Algunas muy baratas pueden quitar la caspa pero engrasan demasiado el pelo. En cuanto la caspa desaparezca, habrá que retomar un champú de uso frecuente, aunque se puede usar el anticaspa de forma esporádica. No es bueno alargar su uso si no lo necesitamos, ya que nuestro cuero cabelludo puede volverse resistente a su efecto.
  • Alimentación saludable: La alimentación es básica para la salud, y también es parte importante para el cuidado del cabello. Un exceso de grasa y azúcares pueden facilitar la aparición de la caspa.
  • Buen cuidado del cabello: Lo ideal es usar peines y cepillos suaves, tratando de ser lo menos agresivos posibles con el cuero cabelludo. Mantener el pelo limpio, lo cual no quiere decir que haya que excederse lavándolo a fondo todos los días. Y en la medida de lo posible, evitar el uso de productos como gominas y lacas.
  • En casos graves lo primordial es ponerse en manos de un dermatólogo profesional que programe el tratamiento adecuado.