La odontología moderna ha evolucionado mucho en las últimas décadas. Hoy la consulta del dentista ofrece muchas posibilidades de mejorar la estética dental a precios al alcance de casi todos.

El blanqueamiento dental es uno de los tratamientos que ha ganado en popularidad y difusión, por encima de los implantes y de la alteración de la línea de las encías.

Hay distintos tratamientos disponibles para blanquear los dientes que abarcan una amplia horquilla de precios. Los sistemas de blanqueamiento dental se dividen en dos categorías principales: los que deben ser realizados en la consulta de un dentista y los que se pueden hacer en casa. Los tratamientos caseros suelen ser más económicos, pero también menos efectivos e incluso causar un daño permanente si no se aplican bien.

Blanqueamiento dentalLa clave para saber cuál es el sistema de blanqueamiento dental que más te conviene es analizar a fondo tus necesidades reales. Para ello, debes saber valorar cuál es tu presupuesto de partida, saber si deseas resultados inmediatos o puedes esperar y obtenerlos de manera progresiva y analizar si tienes manchas dentales y la extensión y profundidad de las mismas.

Algunos de los tratamientos de blanqueamiento dental más económicos utilizan una fórmula a base de cloro y de peróxido, que puede ser de carbamida o de hidrógeno. Es fundamental seguir las instrucciones de aplicación fielmente; de otro modo, la sensibilidad dental puede aumentar mucho y los resultados no ajustarse a lo esperado.

Este tipo de tratamientos caseros no proporcionan resultados inmediatos. Hay que informarse bien de todos los riesgos y ser muy constante y riguroso en la aplicación.

Los sistemas de blanqueamiento dental realizados por un odontólogo son bastante más caros, pero a su favor está que proporcionan efectos más duraderos e inmediatos. Los dentistas también emplean fórmulas a base de peróxido muy parecidas a las de los tratamientos caseros, pero su efecto se ve potenciado por la utilización de láser.

El blanqueamiento dental con láser puede lograr que los dientes se aclaren entre 5 y 6 tonos en la primera sesión, aunque si tienes una decoloración dental extrema o una gran profusión de manchas, es probable que tengas que volver a consulta en más de una ocasión.

El blanqueamiento dental con láser no tiene grandes riesgos. El efecto secundario más común es un aumento de la sensibilidad dental al frío y al calor.

Los tratamientos de blanqueamiento dental son una buena forma de evitar las agresiones de bebidas como el café, el té y el vino, que provocan manchas y decoloración en los dientes. Sin embargo, no sustituyen al cepillado y a una adecuada higiene dental, que es la base de una bonita sonrisa.

Los seguros dentales no suelen cubrir este tipo de tratamientos, pero de todas formas es recomendable tener uno. Si quieres ver más información aceca de seguros dentales haz click aquí.