Tus pies merecen los mejores cuidados. Con estos consejos para una pedicura perfecta lograrás que estén sanos y bonitos.

– Aplícate un doble tratamiento para los pies. Primero fortalece las uñas sumergiendo los pies en agua caliente con una cucharada de bicarbonato. Después abre una cápsula de vitamina E y esparce el aceite por tus uñas y cutículas. Esta es la mejor forma y la más barata para hidratar y nutrir tus uñas al tiempo que previenes que se rompan.

– Elabora tu propia solución para pies mezclando un tazón de agua caliente con cualquiera de estos ingredientes y relájate:

  • Sales Epsom para aliviar el dolor muscular.
  • Sales del Mar Muerto para pies doloridos e hinchados.
  • Unas gotas de aceite de almendras para suavizar la piel.
  • Algunas gotas de aceite de menta para reanimar y refrescar.
  • Unas gotas de aceite de té para combatir los hongos y el olor.
  • Unas gotas de aceite de lavanda para aliviar el cansancio.
  • Tres cucharadas de mostaza para calentar los pies fríos.
  • Si tienes valor, termina con un baño de agua fría: el tonificante más rápido.

Atrévete con diseños atrevidos para la pedicura!– En vacaciones aprovecha para dar largos paseos por la playa, pues la arena exfoliará los pies y los suavizará más que la piedra pómez. Además, tus uñas relucirán. Si te quedas en casa, un baño de sal marina gorda tendrá el mismo efecto. Para recordar la playa, guarda arena y mézclala con unas gotas de aceite vegetal, formando una pasta para masajear tus pies, centrándote en las zonas más ásperas.

– Las uñas del pie hay que cortarlas rectas. Utiliza tijeras para cortarlas rectas y después lima cualquier borde puntiagudo. Si tienes las uñas muy duras, hazlo después del baño o ducha, pues el agua caliente las ablanda. Evita los cortaúñas, pues pueden romperlas.

– No acerques nada punzante a tus uñas. Para limpiarlas o retirar las cutículas, utiliza un palito de naranjo envuelto en algodón.

– Al retirar las cutículas, no busques la zona blanca en forma de luna de la base de las uñas. Las cutículas protegen la parte creciente de la uña, así que no la quites por completo. Y recuerda que cada persona tiene las “lunas” de diferente tamaño.

– Utiliza separadores de dedos para pintarte las uñas o coloca bolas de algodón entre los dedos para evitar que se toquen y estropeen tu trabajo.

– Hidrata tus pies regularmente. Utiliza una crema hidratante o fabrícala con una cucharada de vinagre de malta y 140 gramos de yogur natural. Aplícala durante 5 minutos y aclara.

– La mejor forma de eliminar las durezas es en el baño. Deja que el agua ablande la piel durante unos 10 minutos y frota las plantas y los talones con una piedra pómez con movimientos circulares, insistiendo en las zonas rebeldes. Puedes comprar una lima de pies, pero no te excedas con el vaivén.

–         Es más fácil utilizar colores y diseños extravagantes en los pies que en las manos. Tus manos siempre están a la vista, pero puedes elegir dónde y cuándo enseñar tus pies, así que ¡atrévete!

– El esmalte se seca en unos minutos, pero tarda horas en secarse por completo. Recuerda esto si te haces una pedicura y no te pongas calcetines demasiado pronto o se te quedarán pegados. Pide a tu pedicuro que utilice un espray de secado rápido y lleva sandalias. Otra solución es hacerte otro tratamiento de belleza después. Si lo haces en casa, mantén los dedos bajo un chorro de agua fría o masajéalos con aceite de bebé (que hidratará las cutículas) para acelerar el secado.